"Tap to zoom, finger-scroll, pinch gesture" podrían dejar de ser gestos de pantalla comunes en nuestro equipos Android fabricados por Samsung, porque según el jurado encargado de resolver la controversia de patentes entre los de Cupertino y el fabricante coreano asi lo ha sentenciado tras una batalla legal que tuvo un desenlace más corto de lo esperado. Samsung tendrá que desembolsar 1.051 millones de dólares en compensación a la firma estadounidense.
Aunque jurídicamente hablando, los alcances legales del veredicto podrían no tener influencia en países como el nuestro ya que el veredicto fue declarado en una corte estadounidense, el asunto tiene implicaciones en el cambiante mundo de los teléfonos móviles en el que se impondrá el estilo Apple como predominante. Por ahora Samsung no tendrá más que modificar sus equipos infractores de patentes o alinearse (como lo ha tenido que hacer Microsoft) pagado un porcentaje a Apple por cada dispositivo vendido que utilice sus patentes de utilidad de una duración de 20 años desde la fecha de su solicitud y patentes de diseño con duración de 14 años desde la fecha de su emisión.
Se ha cuestionado ya en diversos blogs cuales son las repercusiones más importantes de esta victoria en tribunales, por supuesto no dudamos que Samsung este ya preparado para la apelación y todas aquellas acciones que sean requeridas hasta agotar definitivamente el proceso legal pero muchos se cuestionan ya, si este acontecimiento ha sido un apoyo descarado a una empresa de "casa" o si se ha fundado y motivado honestamente este fallo para salvaguardar la creatividad y fomentar el esfuerzo a la innovación de parte de los competidores de Apple. por lo pronto, una de las peticiones en juicio de los de Cupertino se dirigió a bloquear las ventas de los dispositivos móviles de Samsung en Estados Unidos.
El triunfo legal podría sentar precedentes para que Apple emprenda batallas con otros fabricantes, que han adoptado el sistema operativo Android, el de mayor crecimiento en los últimos tiempos. Será una manera de continuar con la afrenta que inició Steve Jobs contra el sistema operativo y contrarrestar el avance de esta plataforma, impulsada por Google.
Por ahora la ultima carta no la juega ni el jurado, ni los tribunales, ni las empresas productoras de móviles, sino la juega el usuario final, nosotros que decidiremos con que smartphone gastar nuestro dinero.